31 mayo 2009

Los locos también votan: El poder de la magia

La última encuesta rezaba: "¿Qué monstruo clásico mola más?". Los resultados han sido:
  • Monstruo de Frankenstein - 0 votos (0 %)
  • Criatura de la laguna negra - 1 voto (4 %)
  • Godzilla - 2 votos (8 %)
  • Hombre lobo y Zombie - Empate a 4 votos (17 %)
  • Vampiro y Espectro - Empate a 6 votos (26 %)
Los primeros puestos han sido alcanzados por dos estupendas leyendas: por un lado las votaciones se han decantado por la sensualidad, misterio o truculencia del vampiro y sus festines sangrientos. Puede que sea porque se han vuelto a poner de moda, o simplemente porque es una de las criaturas que más material de ficción ha inspirado, puede que únicamente igualado por el otro ganador, el espectro, los fantasmas y demás entes incorpóreos de la otra vida. Los misterios sobre la existencia más allá de la muerte han intrigado a todas las culturas a lo largo de la historia, y no es de extrañar que semejantes espíritus sena una de las criaturas más queridas y temidas por todos vosotros.

En un segundo puesto han empatado también el salvaje hombre lobo y el asquerosillo zombie, tal vez por haber sido siempre compañeros secundarios respectivos de los ganadores. Son ya muchos los libros, juegos y películas que enfrentan a los vampiros y los licántropos como eternos enemigos por la supremacía de la noche. Por otro lado, el cuerpo no-muerto del zombie es el complemento opuesto al fantasma, puesto que son corpóreos, pero carecen de alma o raciocinio (porque recordemos, los zombies de "28 días después" no son zombies, son infectados).

Sin embargo me han sorprendido, por un lado, el voto solitario a la Criatura de la laguna, lo que demuestra que alguno de nuestros lectores aprecia los grandes clásicos del cine de terror, y por otro, la ausencia de apoyo al gran monstruo del doctor Frankenstein. ¿Por qué no gusta este peculiar personaje? Puede que como monstruo en sí no sea gran cosa comparado con el resto, pero su historia es una de las más trágicas y espeluznantes: el horror y la locura de ver como la ciencia intenta desesperadamente imponerse sobre aquello a lo que no puede vencer, y sus terribles consecuencias.



Y ahora vamos a lo que nos atañe hoy. La nueva pregunta que os animo a contestar es:
¿Qué tipo de magia querrías dominar?

Imagina que pudieras realizar hazañas increíbles, usando fuerzas mágicas. Imagina que pudieras tener en tus manos el dominio sobre una disciplina mágica, y usar la fuente de dicho poder en tu beneficio (o en beneficio de los demás). La magia ha aparecido de muchas formas en la fantasía, se ha clasificado según sus efectos o sus usos, incluso se ha diferenciado diferentes magos según la fuente de su poder. Puesto que los universos de fantasía han explotado tantos aspectos sobre los hechizos y sus orígenes, usaremos para la votación la clasificación creada por el juego de cartas coleccionables Magic: The Gathering, siguiendo un esquema de colores asociados a diferentes magias elementales.

Así pues, ¿cuál de estas magias escogerías para dominar sus hechizos?

  • La magia blanca / La magia del orden. Los magos blancos siguen la senda de la luz, la justicia, la verdad, el orden (pero no necesariamente el bien). Utilizan su poder para sanar al enfermo, perseguir al delincuente y arreglar lo incorrecto (según la visión personal de lo correcto). En general, se trata de una magia de carácter defensivo y protector hacia el practicante y sus semejantes.
  • La magia verde / La magia de la naturaleza. Los magos verdes siguen la senda de la vida, la armonía, la naturaleza. Utilizan su poder para hacer que los seres vivos prevalezcan ante la destrucción. Los druidas, amantes de lo natural y los animales son ejemplos de practicantes de esta magia. Al igual que la madre naturaleza, la magia verde fluye oponiéndose a lo artificial, sin seguir un orden establecido.
  • La magia Roja / La magia del caos. Los magos rojos siguen la senda del desorden, la pasión y la violencia. Utilizan su poder para satisfacer sus necesidades más inmediatas, en la mayoría de los casos dejando una estela de destrucción a su paso. El fuego es el elemento que representa a la magia roja, siendo salvaje y descontrolado como ella. En general, se trata de una magia de combate ofensiva. La mejor defensa es un buen ataque.
  • La magia Negra / La magia de la muerte. Los magos negros siguen la senda de la avaricia, del rencor y de la oscuridad (pero no necesariamente del mal). Utilizan su poder para sobreponerse a la muerte, y manejarla a su antojo. Es la magia de la tentación y el deseo, y juega con aquellos que se oponen a ella. Los nigromantes, estudiosos de la muerte, son ejemplos de practicantes de esta magia. Es una de las más poderosas, a expensas de la vida del propio mago.
  • La magia Azul / La magia del conocimiento. Los magos azules siguen la senda de la ilusión, el engaño y el conocimiento. Utilizan su poder para obtener la información que desean a la vez que confunden a sus enemigos. Atesoran el conocimiento como su bien más preciado. La sutileza del engaño y la manipulación son disciplinas que los magos azules dominan desde el principio.


Los resultados en dos semanas. ¡Elige la tuya!

3 comentarios:

Raquel_akira dijo...

Sin duda prefiero los hombres lobo!! Son aterradores y a la vez me dan mucha pena.. definitivamente me encantan!!!

Julipy dijo...

Uy si hay que elegir entre estas magias yo me quedo con la azul, seguro que es muy útil ;)

HighEntomologist dijo...

Lo cierto es que el esquema de los colores favorece la división ideológia, pero existe otro sistema capaz de determinar la división de capacidad (qué puedes hacer con la magia): La magia de Esferas.
Esfera de Tiempo: Avanzar y retroceder en el tiempo, controlar su flujo, crear tiempos alternativos...
Esfera de Espacio: Recorrer distancias, teletransporte, crear bolsillos de espacio.
Esfera de Magia: Controlar la energía mágica en sí.
Esfera de Fuerzas: Controlar las fuerzas del universo (principalmente las bolas de fuego)
Esfera de Mente: Controlar y hasta crear mentes.
Esfera de Vida: Sanar y crear seres vivos.
Esfera de Muerte: Matar vivos y manipular muertos.
Esfera de Materia: Crear y manipular materia inorgánica.
Esfera de Destino: Leer y reescribir el destino de la gente.
Esfera de Espíritu: Comulgar, controlar y hasta crear espíritus (si se puede crear un espíritu, un cuerpo vivo y una mente, se puede crear vida verdadera).